“CaringBridge fue una verdadera bendición. Fue nuestra manera de estar comunicados con todo el mundo sin tener que quitar tiempo a nuestra hijita”.
—Kim Schroeder, la mamá de Avery
No es fácil recibir el diagnóstico de leucemia, especialmente cuando se tiene once años. Pero eso fue exactamente lo que le sucedió a Avery Schroeder el 8 de abril de 2005. Le diagnosticaron Leucemia Linfática Aguda y comenzó un tratamiento de más de dos años, con internaciones hospitalarias, cirugía y quimioterapia.
Gracias a la recomendación que les hizo un atento miembro del personal del hospital, la familia Schroeder creó un sitio web CaringBridge a los pocos días de recibir el diagnóstico de Avery. Como había computadoras disponibles hasta en la sala para la familia del hospital, pudieron ingresar actualizaciones y leer los mensajes de libro de visitas sin tener que ir a su casa.
Los familiares y amigos de todo el mundo estaban interesados y preocupados por la salud de Avery, pero la familia no tenía tiempo para hablar con cada uno de ellos por teléfono. “Nunca sabían cuándo era el momento oportuno para llamar a casa, porque en realidad, ningún momento lo era”, dijo Kim Schroeder, la mamá de Avery.
“CaringBridge fue un medio excelente para permitir que todos se enteraran sobre lo que estaba sucediendo”, comentó Kim. El sitio web no sólo mantuvo informados a los seres queridos, sino que se convirtió en una fuente frecuente de apoyo para la familia. Los padres de Avery le leerían los mensajes de amor y contención del libro de visitas cuando estuviera demasiado enferma como para visitar el sitio sola y le devolvería una sonrisa a su rostro.
Kim describe los primeros nueve meses del tratamiento de Avery como bastante intensivos. Estaba demasiado enferma para ir a la escuela. CaringBridge le brindó un medio de comunicación con el mundo exterior. Hacia el final de esos nueve meses, Avery pudo comenzar a actualizar ella misma el sitio CaringBridge.
“No sé quién ayudó más, nuestros amigos y familiares que leían a diario el sitio web o Avery cuando tomó el control”, dijo Kim. “Le encantaba tener esa capacidad, tener algo de control sobre lo que le estaba sucediendo”.
Avery se esmeraba en escribir las actualizaciones y en mantener a todos informados. Al cumplir el año de haber completado su tratamiento, decidió publicar su última anotación en el Diario. En esa nota escribió:
“¡Gracias a todos por el apoyo que me brindaron en estos tres años! ¡No podría haber superado esto sin ustedes! Los amo y espero que sigamos en contacto. Esta será mi última actualización porque mañana se cumple un año de que finalicé el tratamiento de quimio”.
La familia transformará el sitio en un CaringBook para que todos puedan mirar atrás y recordar lo vivido y esos mensajes llenos de amor.
“CaringBridge fue una verdadera bendición”, dijo Kim. “Fue nuestra manera de estar comunicados con todo el mundo sin tener que quitar tiempo a nuestra hijita”.