“Poder comunicarse con tantas personas con sólo sentarse frente a la computadora ha sido realmente fantástico”.
—Mike Perry, el papá de Allyson
Entre los peores temores de un padre está, sin duda, enterarse de que su hijo tiene un tumor cerebral. Mike y Michelle Perry de Bartlesville, Okla. vivieron hace poco una experiencia semejante cuando recibieron el diagnóstico de que su hijita Allyson, de cuatro años, tenía un tumor cerebral muy grande y poco frecuente.
El mismo día del diagnóstico, Allyson fue intervenida quirúrgicamente de urgencia. Mientras esperaban en el hospital, una enfermera les preguntó a Mike y Michelle si habían creado un sitio web para mantenerse en contacto con sus familiares y amigos. “Yo ni siquiera sabía que existían esos tipos de sitios web”, dijo Mike. “Esa noche cuando finalizó la cirugía comencé a crear el sitio CaringBridge”.
La incertidumbre general sobre el estado de Allyson y la cantidad de llamadas que recibieron los Perry, convirtieron a CaringBridge en la herramienta ideal de comunicación. “No teníamos forma de mantenernos en contacto con todas las personas interesadas y repetir la historia 50 ó 60 veces”, contó Mike.
La familia pudo ingresar las actualizaciones desde una zona de espera donde el centro médico LeBonheur Children’s Medical Center ofrece acceso a computadoras con Internet. “No podíamos imaginarnos que el sitio web recibiría alrededor de 1,000 visitas por día cuando estábamos en el hospital”, dijo Mike.
Los Perry comenzaron a considerar al hospital como su segunda casa y no tenían palabras suficientes de agradecimiento para el personal médico, incluido el Dr. Frederick Boop, quien los “adoptó” mientras estuvieron allí.
Al usar CaringBridge, Mike también pudo comunicarse con las personas que se interesaban por Allyson que estaban fuera del hospital, especialmente cuando ella necesitaba una oración especial. Publicaba una nota en el Diario antes de sus operaciones para que todos supieran exactamente el motivo por el que debían rezar y cuándo debían hacerlo. “Poder comunicarse con tantas personas con sólo sentarse frente a la computadora ha sido realmente fantástico”, comentó Mike.
Se extirpó aproximadamente el 90 por ciento del tumor de Allyson. Ahora ella va a la escuela y disfruta sus clases de natación. Un cambio formidable si se piensa por lo que pasó hace unos meses.
Al recordar ese momento difícil, Mike se da cuenta de que también usó CaringBridge como un refugio seguro, una oportunidad para hablar sobre lo que pasaba y de documentar todo lo que Allyson tuvo que enfrentar.
“Fue una experiencia muy terapéutica, y aún más terapéutico fue recibir los mensajes de respuesta y saber que tantas personas leían el sitio web”, agregó Mike.
Una de las funciones de CaringBridge preferida por Mike es la capacidad que tienen los visitantes de recibir notificaciones automáticas de las actualizaciones del Diario. “De ese modo todos se enteran, no tienen que estar controlando el sitio web, pueden esperar hasta recibir un mensaje por correo electrónico que les avisa que publiqué una actualización”, dijo Mike.
Leer la historia de Allyson en CaringBridge permitió que muchas personas se sintieran como que habían estado allí, compartiendo la experiencia con ella. Allyson pasó cinco semanas en el hospital, semanas en las que la pinchaban con agujas y le extraían sangre cada 30 minutos. Fue sometida a cuatro craneotomías, tuvo una gran incisión en su cabeza y pocas veces pudo dormir toda la noche. Soportar todo eso es mucho pedir para cualquiera. Pero Allyson no sólo lo resistió, sino que ni siquiera lloró.
En una anotación del Diario, Mike mencionó “El Poder de Allyson”. Lo describió como el poder de la oración, el poder del amor, el poder del apoyo y el poder de los milagros. “La historia de Allyson nos ayuda a recordar cuán preciosa es la vida y cuán importante son las relaciones con nuestros amigos y familiares”, afirmó Mike.
Después de leer esa nota del Diario, un amigo de la familia hizo imprimir pulseras de goma con la leyenda “El Poder de Allyson”. Esas pulseras ahora se encuentran en 38 estados y ocho países diferentes.
“Es sorprendente lo que su historia ha podido lograr. Lo que intentamos transmitir es que todos debemos valorar y dar las gracias por nuestros hijos, valorar y dar las gracias por nuestra familia en lugar de darlos por sentado”, dijo Mike. Él cree que la historia de Allyson unió a la gente porque les otorgó una oportunidad de hablar otra vez y recordar lo que es importante en la vida. Al conectarse a través de CaringBridge, Mike ha presenciado el reencuentro de antiguas amistades y el renacimiento de relaciones espirituales.
Cuando Allyson sea más grande, Mike tendrá una versión impresa de su historia CaringBridge a mano para recordarle que debe valorar y dar gracias por todas las cosas. “Cuando Allyson tenga 16 y comience a quejarse por las dificultades de la vida – la secundaria y los chicos– será nuestra oportunidad para sentarnos con ella y mostrarle realmente lo difícil que puede ser la vida”, contó Mike. “Si ella puede sobrevivir a esto, podrá sobrevivir a cualquier otro problema”.